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Showing posts from September, 2025

Juan 10

Juan 10 El redil de las ovejas 1 Entonces Jesús dijo: “Les aseguro: El que no entra en el redil de las ovejas por la puerta, sino que sube por otra parte, es ladrón y asaltante. 2 Pero el que entra por la puerta es el pastor de las ovejas. 3 A este el portero le abre, y las ovejas reconocen su voz. Llama a sus ovejas por nombre y las saca del redil. 4 Y cuando ha sacado fuera todas las que le pertenecen, va delante de ellas. Y las ovejas lo siguen, porque reconocen su voz. 5 Pero no siguen al extraño, antes huyen de él, porque no conocen la voz del extraño”. 6 Esta comparación hizo Jesús; pero ellos no entendieron lo que les decía. El buen Pastor 7 Jesús volvió a decirles: “Les aseguro: Yo soy la puerta de las ovejas. 8 Todos los que vinieron antes de mí son ladrones y asaltantes, y las ovejas no los oyeron. 9 Yo soy la puerta. El que entre por medio de mí será salvo. Entrará, saldrá y hallará pastos. 10 El ladrón no viene sino a hurtar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan v...

Juan 9

Juan 9 Jesús sana a un ciego de nacimiento 1 Al pasar, Jesús vio a un ciego de nacimiento. 2 Y sus discípulos le preguntaron: “Rabí, ¿quién pecó, este o sus padres, para que naciera ciego?” 3 Jesús respondió: “Ni este pecó ni sus padres, sino que sucedió para que las obras de Dios se manifiesten en él. 4 Tengo que hacer las obras del que me envió mientras es de día. La noche viene, cuando nadie puede obrar. 5 Mientras estoy en el mundo, soy la luz del mundo”. 6 Dicho esto, Jesús escupió en tierra, hizo lodo con la saliva y con el lodo untó los ojos del ciego. 7 Y le dijo: “Ve y lávate en el estanque de Siloé” –que significa Enviado–. Y el ciego fue, se lavó y regresó viendo. 8 Entonces los vecinos, y los que antes lo habían visto ciego, decían; “¿No es este el que se sentaba a mendigar?” 9 Unos decían: “Es él”. Y otros: “A él se parece”. Y él decía: “Yo soy”. Investigan la curación 10 Entonces le preguntaron: “¿Cómo te fueron abiertos los ojos?” 11 Él respondió: “El hombre que se llama...

Juan 8

Juan 8 Jesús perdona a una pecadora 1 Jesús se fue al monte de los Olivos, 2 y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino a él. Y él se sentó a enseñar. 3 Entonces los escribas y los fariseos le trajeron a una mujer tomada en adulterio. Y poniéndola en el medio 4 le dijeron: “Maestro, esta mujer ha sido tomada en el mismo acto del adulterio. 5 En la ley, Moisés nos mandó apedrear a estas mujeres. ¿Qué dices tú?” 6 Decían esto para tenderle un lazo y poder acusarlo. Pero Jesús se inclinó y empezó a escribir en el suelo con su dedo. 7 Y como insistían en preguntarle, se enderezó y les dijo: “El que de ustedes esté sin pecado tírele la primera piedra”. 8 Y volvió a inclinarse hacia el suelo y a escribir en la tierra. 9 Al oír esta palabra, acusados por su conciencia, salieron uno a uno, empezando desde los más ancianos. Y quedó solo Jesús, y la mujer ante él. 10 Entonces Jesús se enderezó y le dijo: “Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?” 11 Ella contest...

Juan 7

Juan 7 Los hermanos de Jesús 1 Después de esto Jesús anduvo por Galilea. No quería andar por Judea, porque los judíos procuraban matarlo. 2 Estaba cerca la fiesta judía de las Cabañas, 3 y sus hermanos le dijeron: “Sal de aquí y vete a Judea, para que también tus discípulos de allá vean las obras que haces. 4 Porque el que quiere darse a conocer no actúa en secreto. Si estas cosas haces, manifiéstate al mundo”. 5 Porque ni aun sus hermanos creían en él. 6 Entonces Jesús les dijo: “Mi tiempo aún no ha llegado. El tiempo de ustedes siempre está presto. 7 El mundo no puede aborrecerlos a ustedes. A mí me aborrece porque yo testifico que sus obras son malas. 8 Suban ustedes a esta fiesta. Yo no subo todavía, porque mi tiempo no se ha cumplido aún”. 9 Dicho esto, se quedó en Galilea. En la Fiesta de las Cabañas 10 Pero después que sus hermanos subieron, él también subió a la fiesta; no abiertamente, sino en secreto. 11 Los judíos lo buscaban en la fiesta y decían: “¿Dónde estará?” 12 La gen...

Juan 6

Juan 6 Primera multiplicación del pan 1 Después de esto Jesús se fue al otro lado del Mar de Galilea, a Tiberias. 2 Y lo seguía una gran multitud, porque veían las señales que hacía en los enfermos. 3 Entonces Jesús subió a un monte y se sentó allí con sus discípulos. 4 Estaba cerca la fiesta judía de la Pascua. 5 Cuando Jesús alzó los ojos y vio la gran multitud que había venido a él, preguntó a Felipe: “¿Dónde compraremos pan para toda esta gente?” 6 Pero decía esto para probarlo, porque él sabía lo que estaba por hacer. 7 Felipe respondió: “Doscientos denarios de pan no bastarían para dar un poco a cada uno”. 8 Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: 9 “Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿qué es esto para tantos?” 10 Jesús contestó: “Hagan recostar a la gente”. Había mucha hierba en ese lugar, y se recostaron como cinco mil hombres. 11 Entonces Jesús tomó esos panes, dio gracias y los repartió a los discípulos, y esto...

Juan 5

Juan 5 El paralítico de Betesda 1 Después, en un día de fiesta de los judíos, subió Jesús a Jerusalén. 2 Hay en Jerusalén cerca de la Puerta de las Ovejas un estanque, que en hebreo se llama Betesda, que tiene cinco pórticos. 3 En esos pórticos yacía multitud de enfermos, ciegos, lisiados y paralíticos [que esperaban el movimiento del agua. 4 Porque un ángel descendía cada cierto tiempo al estanque y revolvía el agua. Y el que descendía primero al estanque, después del movimiento del agua, quedaba sanado de cualquier enfermedad que tuviese]. 5 Se encontraba allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo. 6 Cuando Jesús lo vio acostado, y sabiendo que hacía mucho tiempo que estaba así, le preguntó: “¿Quieres ser sano?” 7 “Señor –respondió el enfermo–, no tengo quien me introduzca en el estanque cuando se agita el agua, porque entre tanto que voy, otro desciende antes que yo”. 8 Jesús le dijo: “¡Levántate! ¡Toma tu camilla y anda!” 9 En el acto ese hombre quedó sano. Tom...

Juan 4

Juan 4 La mujer samaritana 1 Cuando Jesús supo que los fariseos habían oído que él ganaba y bautizaba más discípulos que Juan 2 –aunque Jesús no bautizaba, sino sus discípulos–, 3 salió de Judea y se fue otra vez a Galilea. 4 Tenía que pasar por Samaria, 5 y llegó a una ciudad de Samaria llamada Sicar, cerca de la heredad que Jacob había dado a su hijo José. 6 Allí estaba el pozo de Jacob. Y Jesús, cansado del camino, se sentó junto al pozo. Era como la hora sexta (el mediodía). 7 Vino una mujer samaritana a sacar agua, y Jesús le dijo: “Dame de beber”. 8 Porque sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar alimento. 9 Entonces la mujer samaritana le dijo: “¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy samaritana?” Porque los judíos no se tratan con los samaritanos. 10 Jesús respondió: “Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: ‘Dame de beber’, tú le pedirías a él, y él te daría agua viva”. 11 La mujer contestó: “Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es...

Juan 3

Juan 3 Jesús y Nicodemo 1 Había entre los fariseos un hombre llamado Nicodemo, príncipe de los judíos. 2 Este vino a Jesús de noche y le dijo: “Rabí, sabemos que eres un maestro venido de Dios, porque nadie podría realizar estas señales que haces si Dios no estuviera con él”. 3 Jesús respondió: “Te aseguro, el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios”. 4 Nicodemo le preguntó: “¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede entrar otra vez en el vientre de su madre y nacer?” Un nacimiento espiritual 5 Respondió Jesús: “Te aseguro: El que no nace de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. 6 Lo que nace de la carne es carne; y lo que nace del Espíritu es espíritu. 7 No te asombres que te haya dicho: ‘Es necesario nacer de nuevo’. 8 El viento sopla de donde quiere y oyes su sonido. Pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que nace del Espíritu”. 9 Nicodemo preguntó: “¿Cómo puede suceder esto?” 10 Respondió Jesús: “Tú eres maestro en Israel, ¿y...

Juan 2

Juan 2 Las bodas de Caná 1 Al tercer día hubo una boda en Caná de Galilea, y estaba allí la madre de Jesús. 2 Y Jesús y sus discípulos fueron invitados también a la boda. 3 Y como faltó el vino, la madre de Jesús le dijo: “No tienen más vino”. 4 Jesús respondió: “Mujer, ¿qué tengo que ver con eso? Aún no ha llegado mi hora”. 5 Su madre dijo a los que servían: “Hagan todo lo que les diga”. 6 Había allí seis tinajas de piedra para agua, de las que usan los judíos para la purificación. En cada una cabían dos o tres cántaros (más de 44 l). 7 Jesús les dijo: “Llenen estas tinajas de agua”. Y las llenaron hasta arriba. 8 Después les dijo: “Saquen ahora un poco y llévenlo al maestresala”. Y se lo llevaron. 9 Cuando el maestresala gustó el agua hecha vino, sin saber de dónde era –aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua–, llamó al novio 10 y le dijo: “Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando han bebido bien, sirve el inferior. Pero tú has guardado el buen vino hasta ah...

Juan 1

Juan 1 El Verbo de la vida 1 En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. 2 Desde el principio estaba con Dios. 3 Todas las cosas fueron hechas por él. Nada de cuanto existe fue hecho sin él. 4 En él estaba la vida, y esa vida era la luz de los hombres. 5 La luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no la extinguieron. Juan el Bautista, testigo de la luz 6 Hubo un hombre enviado por Dios, llamado Juan. 7 Este vino de testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyesen por medio de él. 8 Él no era la luz, sino que vino para dar testimonio de la luz. 9 Aquel Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre que viene a este mundo. 10 En el mundo estaba, y aunque el mundo fue hecho por él, el mundo no lo reconoció. 11 Vino a lo que era suyo, y los suyos no lo recibieron. 12 Pero a cuantos lo recibieron les dio el derecho (el poder) de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre. 13 Estos no nacieron en forma natural, por vo...

Lucas 5

Lucas 5:1-39 Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios. Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes. Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud. Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red. Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía. Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían. Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador. Porque...

Lucas 4

Lucas 4:1-44 Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto por cuarenta días, y era tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales, tuvo hambre. Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan. Jesús, respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios. Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy. Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos. Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás. Y le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, que te ...

Lucas 3

Lucas 3:1-38 En el año decimoquinto del imperio de Tiberio César, siendo gobernador de Judea Poncio Pilato, y Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Felipe tetrarca de Iturea y de la provincia de Traconite, y Lisanias tetrarca de Abilinia, y siendo sumos sacerdotes Anás y Caifás, vino palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y él fue por toda la región contigua al Jordán, predicando el bautismo del arrepentimiento para perdón de pecados, como está escrito en el libro de las palabras del profeta Isaías, que dice: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; Enderezad sus sendas. Todo valle se rellenará, Y se bajará todo monte y collado; Los caminos torcidos serán enderezados, Y los caminos ásperos allanados; Y verá toda carne la salvación de Dios. Y decía a las multitudes que salían para ser bautizadas por él: ¡Oh generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis a decir...

Lucas 2

Lucas 2:1-52 Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado. Este primer censo se hizo siendo Cirenio gobernador de Siria. E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David; para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta. Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón. Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño. Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor. Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será ...

Lucas 1

Lucas 1:1-80 Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra, me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo, para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido. Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías; su mujer era de las hijas de Aarón, y se llamaba Elisabet. Ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor. Pero no tenían hijo, porque Elisabet era estéril, y ambos eran ya de edad avanzada. Aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios según el orden de su clase, conforme a la costumbre del sacerdocio, le tocó en suerte ofrecer el incienso, en...

Romanos 8

Viviendo en el Espíritu 1. Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. 2. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. 3. Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; 4. para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. 5. Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. 6. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. 7. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; 8. y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. 9. Mas vosotros n...